Reforma Integral – Piso en Vigo

Categoría
Arquitectura de interior
Acerca de este proyecto

El reto consistía en conseguir que un piso de los años 70, muy compartimentado, oscuro, con dos grandes chimeneas de ventilación que dividían en dos la vivienda y en un estado de conservación muy deteriorado, pasase a un espacio que respirase amplitud, luminosidad y frescura, para albergar a una familia de 3.

El programa solicitado consistía en una cocina, amplia zona de estar-comedor, 3 dormitorios y dos baños. La petición exacta fue: “Buscar un espacio dinámico y desenfadado. Como si de un juego de niños se tratase”. Un espacio dinámico, que favoreciera el proceso de socialización entre sus habitantes, donde la zona de día se convierta en la zona de mayor peso.

Los juegos y las formas de divertirse de los niños fueron fuente de inspiración: atravesar pasadizos, los elementos que permiten ser trepados y escalados, despertar la imaginación a través de las sombras, los espacios ocultos, casi secretos, la vida al aire libre. Todas ellas son acciones que ayudaron a articular el espacio. Con todo ello en mente, se ideó un plan de actuación que a su vez, satisficiera el programa solicitado:

1º La zona de día se debía convertir en el nexo de unión entre los dos espacios exteriores existentes: el patio de luces y la terraza. A pesar de mantener la cocina aislada, la ausencia de puerta ayuda a mantener el vínculo de toda la zona social de la vivienda.

2º La zona de estar debía ser despejada. Debía poder evolucionar con las necesidades de cada momento. Debía ser un espacio versátil, con elementos ligeros que no aglomeraran el espacio. Debía dejar libertad para que los residentes se pudieran apropiar del espacio como quisieran. La reducción de tabiques divisorios permitió conseguir ese espacio y dejó ver nítidamente el pilar central de gran sección, el cual que se trató casi como una pieza escultórica. El poder recorrerla 360º, aporta mayor dinamismo al espacio. Potenciando la cuarta dimensión, tan presente en la arquitectura.

3º JUEGOS CON SOMBRAS: Para ganar privacidad en la zona de noche se recurrió a paneles traslúcidos. Cuatro paneles de vidrio armado enmarcados en contrachapado de roble anclados al suelo y al techo generan un sutil límite entre zona social y zona privada.

4º El dormitorio del pequeño de la familia debía sacar el máximo partido a su reducido tamaño. Como si de un PLAYGROUND se tratase, el mobiliario necesario en el dormitorio se unificó y se diseñó aprovechando la altura existente para dejar el máximo espacio libre de obstáculos.

Para ello, se creó un mueble escalonado que lleva a una segunda zona de juego a un nivel superior y que va conformando espacios de almacenamiento, una mesa y la cama a altura de suelo permitiendo su uso sin ayuda de un adulto. Se trata de un mueble para ser trepado, escalado y desmontado.

5º ESPACIOS SECRETOS: La imposibilidad de mover el baño creó una opción alternativa, un cubo central que envuelve una de las chimeneas de ventilación, oculta en su interior uno de los baños. Fue ideado como si de una cueva se tratase, teniendo el mismo revestimiento en suelos y paredes y, su inevitable estrechez potencia más ese efecto.

6º La cocina se mantendría apartada pero se querían evitar barreras reales. Por ello, se eliminó la puerta, ya que se trataba de un elemento innecesario en este caso. En vez de ello, el acceso a la cocina se realiza a través de un pasadizo forrado en sus cuatros caras de contrachapado de roble que hace de transición entre distribuidor y cocina. Esta transición en madera se vuelve a repetir en todos los huecos de fachada que comunican el interior con el exterior.

7º En toda la vivienda se utilizaron los mismos materiales: porcelánico-terrazo en paredes y suelos, contrachapado de roble como revestimiento de diferentes elementos y roble natural cepillado en el suelo. Se quiso optimizar el material y experimentar cómo un mismo material va mutando de estancia a estancia, adaptándose perfectamente al uso característico de cada uno de los espacios. Tras su ejecución se comprueba y se concluye que ninguna de las estancias ha perdido su esencia a pesar de utilizar los mismos acabados.