Albergue para peregrinos
Categoría
Arquitectos
Ingeniería
Constructora
Memoria
El proyecto pretende reconvertir un local comercial con uso cafetería, situado en la planta baja de un edificio de viviendas, en un albergue para
peregrinos, aumentando así la oferta de hospedaje en el ayuntamiento de Baiona por donde discurre el CAMINO DE SANTIAGO POR LA COSTA.
Se trata de un espacio con una geometría compleja: el frente del local mide ocho metros y medio mientras que el fondo tiene casi veinte metros.
En cumplimiento de la normativa de turismo y la normativa de hábitat, las estancias destinadas a dormitorios deberán estar iluminadas y ventiladas
de forma directa, por lo que se propone la generación de un PATIO INTERIOR en contacto con la fachada de 2,5 x 3,35 m que sirve de entrada de
luz natural para los dos dormitorios y para la zona de estar central. Además, el local tiene una altura libre de 3,45 m y la posibilidad, según escrituras,
de abrir una franja de luz longitudinal en parte del lateral derecho, permitiendo así aumentar la iluminación el espacio central.
El programa se organiza con las tres piezas vivideras al frente del local, y las estancias húmedas y almacén en el fondo. Desde el GRAN ESPACIO DE
CONVIVENCIA CENTRAL se accede a todas las estancias: los dos dormitorios, los vestuarios, la zona de lavandería y el almacén. El espacio central es
el alma del proyecto, un espacio amplio iluminado a través del patio y la ventana superior, con diversas posibilidades de uso, donde los peregrinos
pueden descansar, contemplar la naturaleza o relacionarse entre ellos.
El proyecto apuesta por un diseño depurado con todo el mobiliario realizado en madera lacada en color blanco para potenciar la luminosidad. Se
introduce el COLOR en una franja central de color verde en el pavimento, que parte del patio y recorre el espacio central hasta la pared desde
donde continúa en forma de estantería y falso techo.
Al tratarse de una reforma de un local ya acondicionado, se mantiene el falso techo existente, ya que cumplía con la normativa de ruido, por lo
que se dispone un FALSO TECHO CENTRAL donde se oculta todo el cableado eléctrico, así como los equipos de impulsión de aire tanto para
ventilación como para climatización. En las imágenes se aprecia como el techo está libre de rejillas.
Se parte de una retícula CUADRADA que se repite a lo largo del espacio en diferentes materiales: celosía de hormigón, chapa metálica, bloque de
vidrio y estantería/falso techo. Si la premisa del espacio interior era que fuese lo más amplio y luminoso posible, la de la fachada era integrarla en el
edifico de modo que pasase desapercibida para preservar la intimidad de los peregrinos.